Maqueteando lo imposible
Organizar, ordenar, crear, modificar, inventar, reconstruir, rearmar, definir, plantear, erigir, formar, armar, dotar, suministrar, armar, descubrir, nombrar, vislumbrar, verificar, validar… ufffff… de este simple ejercicio de ideas afines nace esta Blog. Por que en definitiva, todos los que nos dedicamos al mundo de la tecnología nos dedicamos a esto, a reinventar día a día todo lo que está hecho, a aprender a manejar las cosas, a crear nuevos espacios, a dar respuesta a nuestros clientes y obviamente a nuestros consumidores, y, con la definición que académicamente se le da a todo esto: satisfacer la “experiencia del usuario”.
Cuando me ha tocado estar en procesos de creación de sitios de Internet siempre me nace la misma pregunta… cómo voy a lograr hacer todo esto que me piden… y además por lo menos a mi, nunca me ha tocado un cliente que me diga mira, aquí tienes todas estas lukas, hazme una propuesta. Siempre me han tocado clientes con ideas preconcebidas de los que quieren realizar. Lamentablemente, muchas veces estas ideas preconcebidas se inmiscuyen en todo el proceso de creación, el cual va moviéndose o transformándose en un proceso de acomodación y de negociación. Acomodación, al lograr hacer una genialidad con las sugerencias y requerimientos que el cliente impone, más allá de las sugerencias que se le hagan y negociación, abrir la mente del cliente a encontrar las mil millones de nuevas maneras de poner en la red lo que ellos quieren logrando, así, un mejor resultado del que esperan.
Hasta hace poco, cuando alguien me preguntaba a qué me dedica, como en automático le contestaba con mi perfecta y académica respuesta: a la arquitectura, usabilidad y creación de proyectos web. Hoy, más segura de mi misma, con mi ego casi dominado, luego de los miles de errores cometidos y de los logros alcanzados, después de hacer magia con ajustados presupuestos y, obviamente, después de crear diferentes proyectos, mi respuesta a esta pregunta es más simple que nunca. Hoy me dedico a la traducción.
Así de simple, así de complejo. Me dedico a interpretar los deseos e intenciones de mis clientes y toda esa información de la traduzco a los participantes: ingenieros, periodistas, diseñadores, asistentes ya las varias personas que participan en el desarrollo de una web. Luego, recibo la información de ellos, nuevamente la proceso, la ordeno y, finalmente, la traduzco a palabras y formas sencillas, de tal manera que mi cliente, en base a toda la información, tome su mejor decisión. De esta manera, durante el proceso de traducción en interpretariado voy maqueteando, ordenando, puliendo, transformando una simple información en una maqueta, en una muestra de lo que será, en algún momento, un sitio web.
Es así como nace mi carrera, mi profesión, mi adicción. Es así también como nace mi Blog, de intención de desenredarme la cabeza con estas miles de ideas afines que surgen en mi cabeza cada vez que enfrento un proyecto como Arquitecta de la Información, peleando por construir un espacio original en esta nebulosa en la que vivo a diario: la red.
Organizar, ordenar, crear, modificar, inventar, reconstruir, rearmar, definir, plantear, erigir, formar, armar, dotar, suministrar, armar, descubrir, nombrar, vislumbrar, verificar, validar… ufffff… de este simple ejercicio de ideas afines nace esta Blog. Por que en definitiva, todos los que nos dedicamos al mundo de la tecnología nos dedicamos a esto, a reinventar día a día todo lo que está hecho, a aprender a manejar las cosas, a crear nuevos espacios, a dar respuesta a nuestros clientes y obviamente a nuestros consumidores, y, con la definición que académicamente se le da a todo esto: satisfacer la “experiencia del usuario”.
Cuando me ha tocado estar en procesos de creación de sitios de Internet siempre me nace la misma pregunta… cómo voy a lograr hacer todo esto que me piden… y además por lo menos a mi, nunca me ha tocado un cliente que me diga mira, aquí tienes todas estas lukas, hazme una propuesta. Siempre me han tocado clientes con ideas preconcebidas de los que quieren realizar. Lamentablemente, muchas veces estas ideas preconcebidas se inmiscuyen en todo el proceso de creación, el cual va moviéndose o transformándose en un proceso de acomodación y de negociación. Acomodación, al lograr hacer una genialidad con las sugerencias y requerimientos que el cliente impone, más allá de las sugerencias que se le hagan y negociación, abrir la mente del cliente a encontrar las mil millones de nuevas maneras de poner en la red lo que ellos quieren logrando, así, un mejor resultado del que esperan.
Hasta hace poco, cuando alguien me preguntaba a qué me dedica, como en automático le contestaba con mi perfecta y académica respuesta: a la arquitectura, usabilidad y creación de proyectos web. Hoy, más segura de mi misma, con mi ego casi dominado, luego de los miles de errores cometidos y de los logros alcanzados, después de hacer magia con ajustados presupuestos y, obviamente, después de crear diferentes proyectos, mi respuesta a esta pregunta es más simple que nunca. Hoy me dedico a la traducción.
Así de simple, así de complejo. Me dedico a interpretar los deseos e intenciones de mis clientes y toda esa información de la traduzco a los participantes: ingenieros, periodistas, diseñadores, asistentes ya las varias personas que participan en el desarrollo de una web. Luego, recibo la información de ellos, nuevamente la proceso, la ordeno y, finalmente, la traduzco a palabras y formas sencillas, de tal manera que mi cliente, en base a toda la información, tome su mejor decisión. De esta manera, durante el proceso de traducción en interpretariado voy maqueteando, ordenando, puliendo, transformando una simple información en una maqueta, en una muestra de lo que será, en algún momento, un sitio web.
Es así como nace mi carrera, mi profesión, mi adicción. Es así también como nace mi Blog, de intención de desenredarme la cabeza con estas miles de ideas afines que surgen en mi cabeza cada vez que enfrento un proyecto como Arquitecta de la Información, peleando por construir un espacio original en esta nebulosa en la que vivo a diario: la red.
2 comentarios:
Wao!...y ya estamos en el aire!!!
Que bien!! Por acá no sveremos entonces, dándole a la matraquilla intelectual-cibernética.
Jessi, nunca creí que estabas tan informática. Te doy las gracias por poner un link a mi Blog, cosa que a mi me gustaría hacer con el tuyo, pero hasta ahora no he logrado poner vínculo alguno.
Ahora respecto de tu blog, te felicito. tiene pinta de llegar a ser un blog útil y no uno de meros disturbios como el mío,
Mauricio
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